X
Uso de Cookies
EIS Digital utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegabilidad de nuestra página, su acceso y la personalización de nuestros contenidos. Si continúa accediendo a nuestra página, entendemos que nos otorga su consentimiento expreso para su uso. Puede obtener más información sobre las mismas y su configuración en nuestra Política de Cookies.

Entrevista al Presidente de la asociación Educación Abierta

Alfonso González: “El cambio vendrá con el empoderamiento del profesorado”

REVISTA DE PRENSA • 18/06/2015

Presidente de la asociación Educación Abierta, Alfonso González aboga por una transformación de los sistemas educativos que respondan a los cambios que se están produciendo en el mundo a velocidad imparable. Cree que dentro de cada colegio cada centro, cada comunidad, deberá ser capaz de diseñar su propio camino. Para él el cambio educativo debe dirigirse, en primer lugar, al alumno, centro y razón de ser del sistema educativo, y considera que ha de jugar un papel fundamental el 'empoderamiento del profesorado', verdadera palanca de la transformación. Defiende que "hay que considerar a nuestros profesores como lo que son: profesionales de la educación que son capaces de atender las necesidades de manera personalizada de nuestros hijos". Nos lo cuenta en esta entrevista publicada por Tiching y que reproducimos.


¿Qué es la educación abierta?

Una educación abierta es una educación que se desarrolla a lo largo de toda la vida de una persona. También es una educación que se desarrolla en todo momento y en todo lugar, no se circunscribe a la escuela o a las instituciones formales, sino que se aprende tanto en la escuela como fuera de ella: en casa, en el patio, en el trabajo, etc. Esto no significa que las escuelas o las instituciones no tengan un papel muy importante y destacado dentro de este aprendizaje.

¿Qué retos tiene el sistema educativo actual en el estado español?

Yo creo que el desafío de los próximos años es darse cuenta de que el mundo ha cambiado, y que previsiblemente va a seguir cambiando a una velocidad imparable. Los sistemas educativos deben adecuarse a este cambio, pero no hay lugar para recetas mágicas: dentro de cada colegio, cada centro, cada comunidad deberá ser capaz de diseñar su propio camino.

¿Usted cree que el sistema educativo actual está obsoleto?

El sistema educativo actual en España está sujeto a una profunda revisión que trasciende a los cambios normativos. Son, de manera fundamental, los propios docentes los y las que están poniendo en marcha procesos profundos de transformación. Un cambio en los paradigmas de la educación. Si tuviéramos que identificar esas grandes tendencias podríamos quedarnos con 3 ideas: la personalización del aprendizaje, el aprendizaje competencial y el aprendizaje expandido.

¿En España existe un debate serio y profundo sobre el modelo educativo?

Existe un debate creciente. No hay más que visitar o acudir a las presentaciones que hacen las asociaciones de docentes o los congresos educativos para darnos cuenta que hay una realidad terriblemente viva y activa que está replanteando desde lo concreto, desde la experiencia del alumno, cómo debe ser el proceso de aprendizaje. Todos ellos coinciden en poner al alumno en el centro, en intentar dar relevancia a aquellos que viven en el aula.

¿Hacia dónde se debe orientar este cambio educativo?

Debe dirigirse, en primer lugar, al alumno. Él es el centro y la razón de ser del sistema educativo. Los problemas del alumno deben ser el motor del aprendizaje. El ámbito en el cual debe realizarse el aprendizaje es la comunidad, y la escuela tiene el papel de nodo central de una comunidad de aprendizaje.

No podemos esperar a que cambien las normas para cambiar el sistema educativo

¿En manos de quién diría que está este cambio?

Si hubiese que identificar una acción para impulsar el cambio, yo apostaría por el empoderamiento del profesorado. Hay que considerar a nuestros profesores como lo que son: profesionales de la educación que son capaces de atender las necesidades de manera personalizada de nuestros hijos. También podríamos señalar la implicación de la comunidad, pero la palanca de la transformación deben ser los profesionales de la educación.

¿Cree que los profesores están suficientemente valorados tanto por la sociedad como por las instituciones?

Las encuestas nos dicen que la sociedad tiene una visión muy positiva de los docentes, sin embargo, los propios docentes tienden a verse menos valorados. Tenemos que trabajar sobre esta diferencia. Hay que dar centralidad y relevancia sobre el papel que juegan los profesores como lo que son: una pieza fundamental de la transformación de nuestra sociedad.

¿Y a nivel institucional?

En nuestro país, como en muchos otros, hay una sobrerregulación, hay un exceso de intento de control por parte de las administraciones de la actividad que se desarrolla en el aula. Esto genera una contradicción con lo que es la esencia de los sistemas educativos que arrojan mejores resultados, que es precisamente su vinculación con lo local, con lo concreto, con las necesidades de una comunidad, y la posibilidad de dotar a esos docentes de las herramientas para que hagan la ecuación en cada situación concreta. Sin embargo, nos encontramos que la práctica docente de muchos centros de nuestro país es realmente brillante, que consigue superar las restricciones formales que establecen las normas. No podemos esperar a que cambien las normas para cambiar el sistema educativo.

Un ejemplo de ello es la experiencia que han impulsado recientemente algunos colegios de los jesuitas, ¿no?

Sí, la acción de los jesuitas en Barcelona no se produce por casualidad, sino que lleva tiempo germinando en la propia actividad de estos centros. Hay muchos centros, públicos y privados, que cuestionan los sistemas tradicionales y que ya valoran (y sus prácticas así lo recogen) que no podemos seguir trabajando con currículums cerrados que pretenden cubrir la totalidad del conocimiento.

¿Cómo debería la sociedad implicarse en la educación?

Solo habrá una transformación educativa en la medida que se involucre el conjunto de la sociedad en ella. Lo que no podemos hacer es, precisamente, hacer caer sobre el sistema educativo la responsabilidad de todas la injusticias que hay en la sociedad. No puede ser un chivo expiatorio al que responsabilizar de todos los desmanes que afectan a la sociedad, hay que ponerlo en su justo contexto. La educación no es el único actor, no podemos cambiar el sistema educativo si no ponemos esmero en cambiar otros elementos de la sociedad.

Vamos con retraso respecto a lo que pasa en otros países. Debe ser la demanda del propio sistema educativo la que impulse el verdadero cambio

¿Como cuáles?

Por ejemplo, los relativos a la infancia, el reconocimiento de los menores como un elemento esencial de futuro de nuestras sociedades. La lucha contra la exclusión: no podemos circunscribir esta lucha al ámbito educativo, hace falta que se enfrente a ella con todas las políticas que se puedan poner en marcha desde todos los frentes.

Los cambios en educación, ¿se deben implantar de forma progresiva o se debería llevar a cabo una reforma integral?

Creo que una cosa no es incompatible con otra. Debemos apostar por un cambio profundo y constante donde deben darse las herramientas y condiciones para que sean los centros educativos los que vayan adaptándose de manera progresiva a este proceso de transformación. No es un cambio que pueda hacerse a través de regulaciones ni mucho menos de imposiciones, debe surgir del convencimiento.

¿Qué papel deben jugar las nuevas tecnologías en este cambio?

Las nuevas tecnologías son un elemento transversal, que posibilita que se hagan realidad muchos de los ideales de la educación a lo largo de los último decenios. Sin ellas no será posible tener un aprendizaje personalizado, o por lo menos, no será posible tenerlo sin unos costes razonables y asumibles. No sería posible el aprendizaje competencial ni integrar lo que el alumno aprende fuera del aula. El aula ha perdido el monopolio del aprendizaje, y esto se debe a la irrupción de las TIC. Esto no significa que el aula no siga teniendo un papel determinante, continúa siendo el nodo desde el que se coordina el aprendizaje, sobre todo en los primeros años.

¿Las TIC permitirán a los centros adaptarse a los cambios e innovaciones que previsiblemente viviremos los próximos años?

No se me ocurre pensar un sistema educativo que respete los principios básicos de equidad y calidad si no es un sistema que integre la tecnología de forma intensiva. Aquí el debate es quién va a liderar la implantación, ¿los intereses de las empresas tecnológicas o van a ser los profesores? Yo creo que de la respuesta que se dé a esta pregunta dependerá en buena parte el futuro de la educación y también, en definitiva, de la sociedad.

¿Hacia dónde cree que se declina la balanza?

En este momento diría que estamos en tablas, posiblemente porque vamos con retraso respecto a lo que pasa en otros países. Yo creo que debe ser la demanda del propio sistema educativo la que impulse el verdadero cambio.

Autor: Tiching - Entrevista publicada el 21/05/2015


Así era...

ALFONSO GONZÁLEZ, presidente de la asociación Educación Abierta

De pequeño, Alfonso siempre pasaba las vacaciones en la playa, pese a que le hubiera gustado viajar por todo el mundo. Siempre le acompañaba su oso de peluche, que compartía nombre con otros muchos: Yogui.



Búsqueda por fechas
hasta

NOTICIAS MÁS LEIDAS
Noticia
¿Por qué en España nadie quiere ser profesor?
REVISTA DE PRENSA • 12/06/2018
El informe «Effective Teacher Policies: Insights from PISA» presentado ayer en Madrid por el padre del Informe PISA, Andreas Schleicher, hace una sesuda evaluación de la situación del profesorado y de su importante papel en las escuelas con más desventaja socioeconómica. El informe concluyó que para mejorar los resultados académicos y conseguir un sistema más equitativo los profesores más brillantes deben destinarse a los colegios más desfavorecidos. Pero aparte de este análisis, el estudio entrevistó a alumnos de 15 años para saber qué querían ser de mayores. Solo un 4,2 por ciento dijo que quería ser profesor. Destacan, sobre todo, las chicas (5,8 frente a 2,7 de los chicos), de origen no inmigrante y cuyos padres tienen educación superior. En España, el 5,6 por ciento de los estudiantes quiere enseñar y en este porcentaje se incluyen los adolescentes que no sacan buenos resultados en PISA. Lo mismo sucede en resto de países de la OCDE.
Noticia
Ya sé hablar inglés, ¿qué otro idioma puedo aprender?
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
Quien busque trabajo o intente mejorar en su carrera se habrá dado cuenta de una cosa: hablar inglés ya no es un factor diferenciador. Dominar la que se ha convertido en la lengua franca ha dejado de ser un extra que añadir al currículum para convertirse en algo que se da por hecho. Así, por ejemplo, una de cada tres ofertas de trabajo exige un idioma extranjero y en el 92% de los casos ese idioma es el inglés, según un estudio reciente de Adecco. Frente a esta homogeneización, ¿cómo se puede despuntar? Conocer un segundo idioma extranjero tiene cada vez más peso a la hora de diferenciarse en el competitivo mercado laboral. “Hablar otro idioma es un beneficio cognitivo e intelectual, pero también económico”, resume Roberto Cabezas, director de Career Services de la Universidad de Navarra (UNAV). “Te abre oportunidades tanto para responder a inquietudes intelectuales como para conseguir beneficios económicos”. En España, la importancia de aprender al menos un idioma ha calado.
Noticia
“Los jóvenes tienen mucho más poder del que creen”
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
La distancia entre la etapa formativa y el mundo laboral es, para muchos de los jóvenes que se enfrentan al reto de conseguir su primer trabajo, un abismo. La tasa de paro juvenil, que en España se sitúa en el 36%, se suma a un mercado laboral cada vez más competitivo. Se pide conocimiento técnico, pero también habilidades personales, como saber comunicar o trabajar en equipo, además de mentalidad digital y una actitud de constante aprendizaje. En este escenario, ¿cómo dar los primeros pasos hacia ese primer trabajo que parece inalcanzable? La experta en liderazgo y talento Pilar Jericó, autora del blog de EL PAÍS Laboratorio de felicidad, señala el autoconocimiento como herramienta de trabajo: "Las empresas buscan gente autónoma, con iniciativa y capacidad de ilusionarse. Y eso pasa por conocernos: conocer nuestros juicios de valor, que son los más terribles, y conocer también nuestras emociones para que no seas tú quien te limites a ti mismo".
Noticia
En grupo se aprende más (y mejor)
REVISTA DE PRENSA • 20/07/2018
En una de las aulas de la escuela de negocios EAE, cuatro alumnos se reúnen cada semana para debatir. Los cuatro trabajan y a la vez estudian un máster de marketing online, pero desde hace tres meses dedican las tardes de los viernes a avanzar en su proyecto final, del que depende que finalmente consigan su título. Deben diseñar la estrategia digital de una pequeña empresa que fabrica chocolate y deben hacerlo en equipo, por lo que cada pequeño paso que dan es objeto de un intenso debate: ¿creamos un ecommerce o vendemos solo en Amazon? ¿A qué le dedicamos más presupuesto? ¿Y qué ingresos vamos a conseguir? Nadie manda y todos tienen que ponerse de acuerdo en las decisiones que el equipo tome. “Lo más difícil es aprender a ceder”, admite Álvaro Insausti, uno de los miembros del grupo, tras seis meses trabajando con los mismos compañeros.