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ESCUELA DE PADRES

Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 8ª)

OPINIÓN • 01/07/2016

Como explicábamos en artículos anteriores, el lenguaje condiciona nuestro pensamiento y también condiciona nuestras acciones, nuestros hijos nos modelan constantemente, por ello tenemos que ser conscientes del impacto de nuestras palabras.

Culpa versus Responsabilidad

Hay una gran diferencia entre culpa y responsabilidad, la más importante es que la culpa afecta en negativo a nuestra autoestima y la responsabilidad afecta en positivo.

Por ejemplo, si cometemos un error y nos sentimos culpables, sufrimos, nos autocastigamos y bajamos nuestra autoestima: “Es mi culpa”. Sin embargo, si cometemos un error y nos sentimos responsables, buscaremos la forma de enmendarlo, de aprender de ello y de buscar soluciones, por lo que al final nos sentiremos orgullosas de haberlo solucionado, nos valoraremos y nuestra autoestima subirá: “Es mi responsabilidad”.

¿Ves la diferencia?

Pues teniendo en cuenta esto y una vez que somos conscientes del impacto, es nuestra responsabilidad aplicarlo con nuestros hijos, debemos evitar “es culpa tuya” y empezar a usar “es tu responsabilidad”, con ello les enseñaremos que no pasa nada si cometen un error (todos los cometemos), siempre que se hagan responsables del mismo y lo subsanen de la mejor forma posible. Desarrollarán la empatía, la estrategia, la humildad, la autonomía, el compromiso y gestionarán la frustración.

Para ello, tras decirles “es tu responsabilidad” les ayudaremos con preguntas del tipo ¿Cómo lo vas a solucionar? ¿Qué se te ocurre que puedes hacer para arreglarlo? ¿Cómo te asegurarás de que no te vuelva a ocurrir? ¿Qué has aprendido de esto?

Las preguntas abiertas permiten a la otra persona reflexionar, encontrar respuestas. Los sermones entran por un oído y salen por el otro.

Y por último decirte que el sentimiento de culpa está muy relacionado con nuestro nivel de exigencia, si nunca nos parece suficiente, siempre nos sentiremos culpables: “no estaré a la altura”. Tenemos toda la vida para mejorar y la perfección no es parte del ser humano, así que, salvo que seas de otro planeta, acepta los resultados y ponte el reto de mejorarlos la próxima vez.

Prueba esta herramienta y, si te funciona, ¡quédatela!


María José Martín
Coach educativo
www.coachespana.com


Artículos de la misma autora:

.     Palabras prohibidas en la comunicación con nuestros hijos (Parte 7ª)

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