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Engaging Forward

EDITORIAL • 25/11/2016

“La educación, y lo ligo a mis orígenes,
es el factor que cambia el mundo”
Israel Ruiz, vicepresidente del MIT
(Instituto Tecnológico de Massachusetts)

Finalizábamos el curso escolar pasado reiterando nuestro compromiso de educar en la excelencia, a través de metodologías distintas, modernas, con enfoques diversos y plurales, con el fin de preparar a nuestros alumnos para que puedan responder óptimamente a las demandas de nuestra sociedad, entendida como el mundo global, en constante y vertiginosa evolución.

Por ello nos hemos dotado y estamos ejecutando a pleno rendimiento desde el inicio del presente curso un nuevo proyecto educativo, propio, muy diferente hoy del proyecto inicial con el que hace 50 años nació nuestro Colegio, y que denominamos ENGAGE. Para definirlo utilizamos términos que caracterizan sus contenidos: imaginación, creatividad, innovación, idiomas, desarrollo personal, orientación profesional, liderazgo… Siendo nuestro principal objetivo que los aprendizajes que ofrecemos motiven e inspiren a nuestros alumnos para descubrir su potencial, identificar sus talentos y desarrollar habilidades que realmente les sirvan para la vida, pero no como hoy la entendemos sino como será a corto, medio y largo plazo. En realidad, como ya es aunque parece que no nos hemos dado cuenta.

Es necesario por tanto e incluso imprescindible, en relación con la formación y la enseñanza, que trabajemos con visión de futuro, saliendo de nuestra zona de confort y seguridad y apostando por emprender, que no es sino continuar hacia adelante, y por ‘revolucionar’, que no es sino priorizar evolucionar frente a otros objetivos. Y en esta misión, en esta época de cambio tan grande y tan rápido que ha tenido lugar en nuestra sociedad en los últimos años y que no se detendrá y continuará progresivamente a mayor velocidad, hemos de involucrarnos todos los integrantes de la Comunidad Educativa: padres, docentes, personal no docente, alumnos, centro.

Cada vez son más las voces que claman en esta dirección. Algunas muy reconocidas, como la de Dídac Ramírez, que ha sido rector durante los últimos 10 años de la Universidad de Barcelona, cuyos campus aparecen sistemáticamente entre los mejores de España en los rankings internacionales, quien proclama que “al alumno que busca carrera hay que decirle: ¡Arriesga!”.

Ramírez, quien cree que la calidad de la Educación Superior está estrechamente vinculada a la de la Educación Secundaria y Básica –en sus palabras-, advierte además de que hay que formarse durante toda la vida porque “el cambio es muy acelerado en los requerimientos de la sociedad”. “Hay que huir de la enseñanza muy especializada al principio. Se necesita formación generalista que te permita ir adaptándote a lo largo de la vida a las situaciones que se puedan presentar”, observa, y recomienda también a los estudiantes a la hora de elegir carrera que tengan en cuenta lo que más les guste, ya que en ello serán los mejores, sin olvidar una demanda vital: que “finalmente deberán ganarse la vida”.

Otro cualificado influencer aunque casi desconocido en nuestro país pese a ser el español con mayores posibilidades de impactar en la educación y la innovación en el ámbito global, como es Israel Ruiz, vicepresidente del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), sostiene que las apuestas arriesgadas definen el futuro y permiten hacerlo nuestro”.

Son muchas las señales que nos están alertando de que, si queremos que nuestros hijos sean los más preparados y los mejor formados para afrontar los retos de un mundo integral, hemos de dejar atrás la educación tradicional y el inmovilismo, aunque la verdad es que no nos queda otro remedio que hacerlo así porque la innovación, los avances y descubrimientos que hace pocos años veíamos inalcanzables e incluso nos parecía que formaban parte de películas de ciencia ficción, en la actualidad no solo son una realidad sino que hay nuevas ideas de vanguardia que ni imaginábamos que igualmente se han implantado ya en nuestra sociedad. Si queremos seguir hacia adelante, hemos de adaptarnos a estas coyunturas y subirnos a ese tren o, mejor dicho, a la nave espacial.

¿Podemos concebir nuestra sociedad actual, con su nivel de desarrollo, sin los grandes inventos y aportaciones, que tanto nos han facilitado la vida y nos han hecho progresar, de quienes hoy consideramos genios y que, en un buen número de casos, en su época fueron catalogados como locos?

Aristóteles, Leonardo da Vinci, Nicolás Copérnico, Johannes Gutenberg, James Watt, los hermanos Wright, Juan de la Cierva, Thomas Edison, Albert Einstein, Isaac Newton, Marie Curie, Pablo Picasso, Mozart, Beethoven, Cervantes, Shakespeare, Carl Sagan, Stephen Hawking o Steve Jobs son solo algunos nombres de los muchos filósofos, inventores, científicos, ingenieros, músicos, escritores y artistas que han contribuido de forma decisiva, con sus descubrimientos y creaciones en sus respectivos campos, a la evolución de la humanidad.

Todos arriesgaron, algunos incluso sufrieron persecuciones, fueron tildados de visionarios y hasta dieron su vida en pro de adentrarse en lo desconocido y crear algo nuevo o lograr descubrimientos que conllevaron una transformación mundial. Todos tienen detrás historias inspiradoras.

La tecnología cambió la música, la fotografía, la edición de libros; cambiaron los medios, o la manufactura de industrias como el acero, y ahora le llega el turno a la educación. Donde algunos ven riesgos y problemas, otros ven oportunidades”, afirma Israel Ruiz.

El futuro, con sus desafíos, lo tenemos prácticamente aquí y nos estamos jugando el ser o no ser de nuestros hijos humana y profesionalmente hablando. ¿Qué vamos a hacer por ellos? ¿Les vamos a ayudar? ¿Nos vamos a adaptar a las necesidades actuales y futuras de nuestra sociedad?

En lo que al Colegio respecta, somos conscientes de que hemos tomado y estamos tomando decisiones difíciles. Eran y son necesarias para “sembrar el futuro”. Un futuro que hay que seguir sembrando cada día. Queremos imaginarnos a nuestros alumnos convencidos de que pueden cambiar el mundo y es con esta materia prima con la que deseamos trabajar para que realmente logren que así sea, con talento, coraje, valores, curiosidad, coherencia, intuición, pasión, determinación e inspiración.

Engaging forward…




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