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El título de la ESO precisará que la etapa se ha superado aunque la nota media sea inferior a un 5

El Consejo Escolar del Estado matiza sus críticas a que se pueda obtener el graduado con menos de un aprobado

REVISTA DE PRENSA • 26/04/2017

El título de graduado de la ESO precisará que esta etapa se ha superado aunque la nota media obtenida por el alumno sea inferior a un 5. El Consejo Escolar del Estado le ha recomendado al Ministerio de Educación que, para evitar que se genere "confusión" en el diploma que acredita la superación de esta etapa, "reflexione sobre este término y valore la inclusión del término aprobado junto a la calificación final obtenida". El Departamento de Íñigo Méndez de Vigo ha respondido que "va a encontrar una fórmula para resolverlo", en palabras del presidente del máximo órgano consultivo del Gobierno en materia educativa, Ángel de Miguel.

El proyecto de real decreto que establece las condiciones para obtener los títulos de la ESO y Bachillerato está generando más dudas en la comunidad educativa de lo que estaba previsto. El Consejo Escolar del Estado, en un documento preliminar, planteaba "la circunstancia anómala" que supone "la obtención del título de graduado de la ESO por parte de alumnos que obtengan una media de calificación inferior a la considerada como aprobado (5 puntos)" y sugirió "reflexionar sobre este extremo y sobre la manera de superar el referido problema".

La Comisión Permanente de este organismo, que se ha reunido hoy para debatir este informe, lo ha aprobado, pero con varias correcciones que rebajan su carga crítica. Ha sustituido, por ejemplo, la expresión "circunstancia anómala" por la palabra "confusión". Y ha cambiado el redactado de tal manera que se entienda que las objeciones al proyecto del Gobierno son más de forma que de fondo.

En palabras del ponente, el presidente de la Ceapa, José Luis Pazos, "la redacción del documento que elaboró la ponencia quizá no fuera la más afortunada. No queríamos decir que fuera una situación anómala sacar el título con una nota media de suspenso, el Consejo Escolar no entra en el fondo del asunto, ni está en contra de la legislación".

Entonces, ¿de qué advirtió el informe de la ponencia? Pazos explica que el origen del problema radica en que el título de la ESO va a llevar una casilla que no existía con la LOE, en la que se detalla la nota media obtenida por el alumno. Puede darse, por tanto, la situación en que un estudiante tenga el diploma de graduado de la ESO en el que se refleje a la vez que ha sacado un 4 en esta etapa. Con la ley anterior no existía tal casilla.

"Se trata de no generar confusión en una situación que por defecto o por exceso no se corresponde con la palabra aprobado", apunta Pazos. "Hemos planteado una recomendación para que, en el supuesto de que hubiera un alumno que obtuviera una nota inferior a un 5, aparezca en el título una mención que diga que la etapa se ha superado", añade. De esta forma, explica, nadie podrá tener dudas sobre que el estudiante ha pasado la ESO.

El presidente del Consejo Escolar ha confirmado las palabras de Pazos y ha añadido que "es una observación que parecía lógica". "La Administración va a encontrar una fórmula para resolverlo como se recoge en el decreto", ha añadido.

En el título de la ESO, por tanto, habrá una casilla donde figura la nota media (del 1 al 10), pero constará expresamente que el alumno es apto o que ha superado la etapa. El Ministerio, por tanto, tendrá que reformular el actual redactado del diploma.

La recomendación del Consejo Escolar del Estado dice que la actual redacción del proyecto "puede ocasionar confusión [antes decía 'una circunstancia anómala'], como sería en los casos en los que en el título de graduado en ESO de alumnos que obtengan una media de calificación final inferior a la considerada habitualmente como aprobado (5 puntos), ésta figure en dicho título y pueda causar confusión al dar a entender erróneamente que no se alcanzó el aprobado". "Se sugiera reflexionar sobre este extremo y valorar la inclusión del término aprobado junto a la calificación final obtenida", añade.

El dictamen del Consejo Escolar del Estado no es vinculante (es decir, no obliga al Gobierno), pero de las palabras de Ángel de Miguel se deduce que el Ministerio va a hacer caso del mismo y que se mantiene en su intención de no exigir a los alumnos una calificación final de al menos un 5. Podrán obtener el título, por tanto, con una nota inferior al aprobado y con un máximo de dos asignaturas suspensas siempre y cuando no sean a la vez Lengua y Literatura y Matemáticas. En un borrador reciente, el Ministerio había puesto que los tenían que sacar al menos un 5 de nota media para poder graduarse en la ESO, pero, a instancias de las autonomías, quitó esta exigencia.

Los sindicatos de profesores ANPE y CSIF se han quedado solos durante la reunión de la Comisión Permanente, rompiendo una lanza a favor de que no se baje el nivel de exigencia. ANPE ha presentado una enmienda al informe de la ponencia pidiendo que los alumnos no puedan graduarse en la ESO si no tienen todas y cada una de las asignaturas aprobadas, como ocurre en el Bachillerato. Los representantes del Ministerio le han respondido que la Lomce ya permite la posibilidad de que un alumno se gradúe con dos suspensos y que eso no se puede cambiar.

"La Administración se negaba a que se votara mi enmienda porque dicen que es contraria a la ley. Me opuse y logré que se votara, aunque el voto favorable sólo ha sido el mío. La enmienda ha sido rechazada con ocho votos en contra, incluidos lo de la Administración, y nueve abstenciones", ha lamentado a la salida el presidente de ANPE, Nicolás Fernández Guisado.

"No se puede suspender ninguna en la ESO, tiene que ser como en el Bachillerato. Una cosa es que se hayan paralizado las reválidas y otra que, de antemano, estemos devaluando el mérito y el esfuerzo. Se vuelve al falso igualitarismo. El PP ha renunciado a su proyecto educativo. Si la ley permite la posibilidad de obtener el título con menos de un 5 y asignaturas suspensas, esto perjudica la calidad del sistema educativo y atenta contra le escuela pública, porque los más desfavorecidos no tienen forma de compensar esa bajada de nivel. ¿Qué mensaje damos sobre la calidad del sistema público si con suspensos puedes obtener el título?", ha insistido.

En el mismo sentido se ha pronunciado CSIF, que también defiende una ley que exija aprobar todas las asignaturas para obtener el título. Enrique González Gómez, de CSIF, lo explica: "Lógicamente no podemos estar de acuerdo con un real decreto que garantiza una situación que ya viene viciada de la LOE. Se permite lo que la Logse permitía en los años 90. Desde entonces se ha bajado el nivel de exigencia. Y, mientras permitamos que alumnos titulen con suspensos no estamos dando ejemplo de la cultura del esfuerzo".

El Sindicato Independiente de Enseñanza (FSIE), que representa a la escuela concertada y privada, opina que "no parece razonable que se pueda obtener un título oficial con una calificación final inferior a 5". "Esto es una cosa que se arrastra desde hace tiempo, no es un tema de la Lomce, y que habrá que solventar. Bajar el nivel de exigencia no es la solución para mejorar los problemas que tiene la ESO. Si lo que se pretende con ésto es mejorar los índices de abandono o fracaso escolar no nos parece lo más adecuado", ha señalado a EL MUNDO Jesús Pueyo, el secretario general.

La opinión más extendida en el Consejo Escolar del Estado es, sin embargo, la reflejada por Pazos y que, como resume Carmen Heredero, de CCOO, "supone volver a la LOE". La postura de la Ceapa, CCOO, UGT o los estudiantes de Canae es que "no hay que cerrarles las puertas a los estudiantes en las etapas básicas con una nota aislada", sino que hay que valorar al alumno más en función de la "competencias adquiridas".

Todo el mundo coincide, eso sí, en criticar "la improvisación" del Gobierno, que "a estas alturas de curso no ha decidido cómo los alumnos deben titular", según el presidente de Canae, Carles López. "Es un despropósito. El Ministerio está haciendo apaños para salir del paso, hace de bombero para apagar la locura que supuso la Lomce", resume Juan Luis López Belmonte, del sindicato STE's.


Autora: Olga R. Sanmartín, publicado por elmundo.es el 25/04/2017



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