X
Uso de Cookies
EIS Digital utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegabilidad de nuestra página, su acceso y la personalización de nuestros contenidos. Si continúa accediendo a nuestra página, entendemos que nos otorga su consentimiento expreso para su uso. Puede obtener más información sobre las mismas y su configuración en nuestra Política de Cookies.

Nueve claves para salvar la educación entre todos

Hay centros con técnicas de enseñanza innovadoras para un aprendizaje más eficaz.

REVISTA DE PRENSA • 01/06/2017

Todos tenemos que tomar parte en el cambio” dice Ainara Zubillaga, directora de educación de la fundación Cotec, sobre la necesidad de una transformación en los métodos de aprendizaje. Para ella, el sistema educativo no es una barrera ni una excusa para no innovar en las técnicas de enseñanza, ya que hay centros que conviven en el mismo marco legislativo y están introduciendo novedades en las prácticas educativas.

Algunos de los más innovadores se han analizado para la elaboración del informe ¿Para qué educamos? Estudio sobre las bases de un marco amplio de éxito escolar, presentado recientemente y elaborado por la fundación PwC, la agrupación de emprendedores sociales Ashoka, la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y la fundación Cotec. El estudio analiza los nueve pilares comunes de 11 centros educativos españoles que persiguen una idea más amplia de éxito escolar para que, además de los conocimientos académicos, este concepto incluya también otras aptitudes más transversales como la creatividad, el espíritu crítico, la ética...

La primera clave se encuentra en desplazar el foco del profesor al alumno es una de las prácticas comunes de estas escuelas. De esta manera, promueven la autonomía del alumno para que sea un agente activo en su propio proceso de aprendizaje, donde el profesor ejerce de guía para facilitar el desarrollo del estudiante.

En segundo lugar, también apuestan por que el trabajo en equipo forme parte de la rutina diaria para fomentar las habilidades sociales y cívicas. El tercer punto importante es que se decantan por un aprendizaje basado en proyectos, que consideran más eficaz que las asignaturas. El presidente de la fundación PwC, Jesús Díaz de la Hoz, insiste en que esto hace que los alumnos interioricen mejor lo que están aprendiendo y le vean un sentido más claro.

En cuarto lugar, estos centros le dan una mayor importancia al tutor, que si bien era un rol existente, en estos casos lo utilizan como herramienta fundamental para una conexión más personalizada con el alumno. En vez de tratarse como una figura menor, los tutores de estas escuelas están totalmente comprometidos con el aprendizaje del estudiante.

Además, esta consideración individualizada ayuda a cumplir el quinto pilar: inclusión y atención a la diversidad. La atención a la variedad de necesidades y capacidades debe tener lugar dentro del propio aula para una plena integración. La decana de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la URJC, Pilar Laguna, sostiene que se debe seguir un modelo inclusivo que no mida las capacidades de los alumnos en función de una línea y olvide a los que se encuentran “por debajo o por encima de la misma”.

Los estudiantes deben tener el control sobre su evaluación para ser conscientes de qué tienen que mejorar.

El sexto principio descansa en las familias, que juegan un papel importante en estos innovadores métodos educativos, ya existe una participación y comunicación constante con el centro. Esto es un paso difícil ya que “se tiende a dudar de estas técnicas como si fueran experimentales aunque su eficacia está demostrada”, reivindica David Martín, codirector de Ashoka. “Las familias tienen que confiar en las personas que están innovando porque son profesionales de la educación”, prosigue. Para tranquilizar a los escépticos, Laguna recuerda el séptimo elemento: la valoración de otras competencias además de la evaluación académica. Esto quiere decir que las nuevas competencias que se inculcan en estos centros son un añadido, pero que “en ningún caso dejan de lado la formación típicamente académica”, en la que los alumnos han mostrado también buenos resultados.

En octavo lugar, se hace hincapié en que los procesos de evaluación ayudan al escolar en su aprendizaje. No se trata solo de medir su conocimiento, sino de que los estudiantes tengan el control sobre su evolución y sean más conscientes de qué deben mejorar. Por último y como novena clave, aportan un valor añadido a estas evaluaciones ya que se muestran partidarios de la autoevaluación y la evaluación entre iguales, además de la que realiza el propio profesorado.

En el informe no se mencionan los nombres de los colegios, según Díaz de la Hoz esto se debe a que no quieren promocionar centros concretos o entrar en el juego de los rankings. “Lo que hemos hecho ahora es el trabajo previo, pero este necesita de una labor posterior y esta es la parte importante”, recuerda Laguna. Aun así, Martín asegura que han elegido centros muy diferentes entre sí: algunos laicos, otros privados, de distintos puntos de la geografía española y con alumnos de entornos socioeconómicos muy diversos. En total, cuatro son públicos y seis, privados o concertados.

Para Zubillaga, estos centros demuestran que es posible implantar un modelo educativo diferente y que este cometido compete a todos, porque “somos las personas las que integramos el sistema y las que podemos hacer que cambie”. Aunque admite que este cambio “se cocina a fuego lento” y se puede tardar en ver los resultados. Por eso, “la transformación del método debe darse en el centro, no en el aula”, para asegurar la estabilidad, añade. E insiste la directora de educación de la fundación Cotec en que no se puede culpar solo a la administración porque “estos colegios conviven en el mismo sistema educativo” y ejercen prácticas innovadoras. “Todos los actores tenemos el mismo grado de responsabilidad”. Además, en general, “hay una voluntad política de hacer las cosas bien”, concluye Laguna.


Más cerca del mundo empresarial

La transformación de la sociedad a través de la educación, y sobre todo, con un sistema educativo ligado a la empresa. “El foco es el empleo porque es uno de los grandes problemas de nuestro país”, señala Jesús Díaz de la Hoz, presidente del fundación PwC. En esta línea, el ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo ,el presidente de CEOE, Juan Rosell, y el presidente de la comisión de Educación y Gestión del Conocimiento de CEOE, Jesús Núñez, presentaron La educación importa. Libro Blanco de los empresarios españoles. El informe destaca la apuesta de los empresarios por la formación como una potente herramienta para crear más y mejor empleo, un crecimiento económico sostenible y una mayor cohesión social. El objetivo es intensificar los vínculos entre educación y empresa y aumentar el papel de estas en los planes de formación. Asimismo, critican que la brecha entre educación y empresa ha dado lugar a una gran contradicción: hay un alto nivel de desempleo, y al mismo tiempo, una escasez de cualificaciones interesantes para el mercado laboral.


Autora: Ana Muñoz Vita en elpais.com, sección CincoDías el 24/05/2017.



Búsqueda por fechas
hasta

NOTICIAS MÁS LEIDAS
Noticia
¿Por qué en España nadie quiere ser profesor?
REVISTA DE PRENSA • 12/06/2018
El informe «Effective Teacher Policies: Insights from PISA» presentado ayer en Madrid por el padre del Informe PISA, Andreas Schleicher, hace una sesuda evaluación de la situación del profesorado y de su importante papel en las escuelas con más desventaja socioeconómica. El informe concluyó que para mejorar los resultados académicos y conseguir un sistema más equitativo los profesores más brillantes deben destinarse a los colegios más desfavorecidos. Pero aparte de este análisis, el estudio entrevistó a alumnos de 15 años para saber qué querían ser de mayores. Solo un 4,2 por ciento dijo que quería ser profesor. Destacan, sobre todo, las chicas (5,8 frente a 2,7 de los chicos), de origen no inmigrante y cuyos padres tienen educación superior. En España, el 5,6 por ciento de los estudiantes quiere enseñar y en este porcentaje se incluyen los adolescentes que no sacan buenos resultados en PISA. Lo mismo sucede en resto de países de la OCDE.
Noticia
Ya sé hablar inglés, ¿qué otro idioma puedo aprender?
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
Quien busque trabajo o intente mejorar en su carrera se habrá dado cuenta de una cosa: hablar inglés ya no es un factor diferenciador. Dominar la que se ha convertido en la lengua franca ha dejado de ser un extra que añadir al currículum para convertirse en algo que se da por hecho. Así, por ejemplo, una de cada tres ofertas de trabajo exige un idioma extranjero y en el 92% de los casos ese idioma es el inglés, según un estudio reciente de Adecco. Frente a esta homogeneización, ¿cómo se puede despuntar? Conocer un segundo idioma extranjero tiene cada vez más peso a la hora de diferenciarse en el competitivo mercado laboral. “Hablar otro idioma es un beneficio cognitivo e intelectual, pero también económico”, resume Roberto Cabezas, director de Career Services de la Universidad de Navarra (UNAV). “Te abre oportunidades tanto para responder a inquietudes intelectuales como para conseguir beneficios económicos”. En España, la importancia de aprender al menos un idioma ha calado.
Noticia
“Los jóvenes tienen mucho más poder del que creen”
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
La distancia entre la etapa formativa y el mundo laboral es, para muchos de los jóvenes que se enfrentan al reto de conseguir su primer trabajo, un abismo. La tasa de paro juvenil, que en España se sitúa en el 36%, se suma a un mercado laboral cada vez más competitivo. Se pide conocimiento técnico, pero también habilidades personales, como saber comunicar o trabajar en equipo, además de mentalidad digital y una actitud de constante aprendizaje. En este escenario, ¿cómo dar los primeros pasos hacia ese primer trabajo que parece inalcanzable? La experta en liderazgo y talento Pilar Jericó, autora del blog de EL PAÍS Laboratorio de felicidad, señala el autoconocimiento como herramienta de trabajo: "Las empresas buscan gente autónoma, con iniciativa y capacidad de ilusionarse. Y eso pasa por conocernos: conocer nuestros juicios de valor, que son los más terribles, y conocer también nuestras emociones para que no seas tú quien te limites a ti mismo".