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Se buscan perfiles futuristas. ¡Contratado!

Las empresas innovadoras se rifarán a los jóvenes creativos, proactivos y con buena formación digital.

REVISTA DE PRENSA • 18/12/2017

“Hijo, ¿qué vas a ser de mayor?”. Hace poco era sencillo responder. Profesora, médica, actor, futbolista…. Hoy, si el chico está bien informado, puede dejar congelados a sus padres al pronunciar profesiones como la de controlador aéreo de drones, conductor de nanorobots, meteopolicía, ingeniero smart factory…

No son oficios de videojuego, son una tendencia realista. Lo dejaba claro el último Foro de Davos: el 65% de los niños de hoy trabajará en profesiones que no existen o apenas empiezan a adivinarse. También es contundente el Observatorio para el Empleo en la Era Digital: el 80% de los jóvenes españoles entre 20 y 30 años que encuentre empleo en el futuro próximo ejercerá profesiones recién nacidas o aún en gestación. La mamá de casi todas ellas: la revolución digital. Por lo tanto los millennials y los generación Z con formación de calidad en tecnología no tendrán ningún problema para encontrar trabajo. Esta emocionante escena tampoco es virtual. Según la consultora Mckinsey, el 40% de las empresas europeas busca pero no encuentra profesionales capacitados para algunos de sus puestos, especialmente los tecnológicos. El déficit mundial de profesionales con estudios superiores será de 40 millones —todo un país— en 2020. Para esa fecha otros 100 millones de no cualificados —dos países— habrán engordado la sección de los precarios o los sobrantes. La buena noticia, amiga y amigo no cualificado, es que siempre estamos a tiempo. A diferencia del presente, el futuro dura mucho.

¿ESTUDIAR SÍ O NO?


Este no es el dilema. El dilema es prepararse para lo que viene. Veamos.

- ¿Eres hacker blanco? Si destacas, se pelearán por ti las empresas y organizaciones para luchar contra los ciberpiratas del lado oscuro. Pero ojo, no todos los listos valen, es un trabajo con mucha presión por las consecuencias de los errores.

- Growth hackers: se encargarán de que la empresa crezca en nuevos canales o mercados. Combinan programación, ingeniería, marketing y posicionamiento online.

- Expertos en inteligencia artificial e internet de las cosas. Hoy, 5.600 millones de máquinas conectadas; en 2020, más de 50.000 millones. Todo ello cruzado con el análisis big data. Fundamental, la capacidad de trabajo en equipos multidisciplinares.  

El 80% de los jóvenes españoles entre 20 y 30 años encontrará empleo en profesiones emergentes o que ni siquiera existen

También conviene detectar tendencias y posibles profesiones desde lo previsible a lo casi inconcebible. De hecho, este es el oficio futurista de gurús como Thomas Frey, director del DaVinci Institute, o el think tank Fast Future, autores de estudios exhaustivos sobre nuevas profesiones. Por ejemplo:

- Cosechador de agua para riego y consumo a partir de la humedad atmosférica si se confirma la sed por cambio climático.

- Controlador aéreo… de drones. Empiezan a usarse comercialmente en repartos, mantenimiento, investigación, espionaje… Hará falta que alguien organice el caos.

- Mundo “yo”: servicios de lo personal, desde guardianes de la privacidad a analizadores de deficiencias o reciclaje de biodesechos. También gestores de avatar en actividades que hasta la fecha eran presenciales; por ejemplo, la enseñanza virtual pura.

- Asistencia en red = red de asistencia. Si los nativos digitales no distinguen hoy entre vida analógica y vida digital —¿acaso no es real esta lectura?—, menos aún un mundo nativo digital total. La asistencia sanitaria, geriátrica, lúdica… a cargo de trabajadores sociales solo en red.

- Sistema de monedas virtuales. Desarrollo planetario del modelo bitcoin, para entendernos. Réplica de la banca real, desde abogados a sistemas de seguridad, inversores o prestamistas.

- Transporte inteligente. Ingenieros especialistas en vehículos ligeros de nanotubos de carbono o bicicletas sin pedales, pero también diseñadores de experiencias de viaje para los pasajeros que ya no verán el anuncio de “me gusta conducir”.

- Impresión 3D en arquitectura, construcción y reformas de edificios capaces de autorrepararse en caso de desastre como un terremoto o una nueva moda interiorista.

- Deconstruir el hoy. Los cambios serán tan vertiginosos que desmantelar y reciclar las estructuras del presente —edificios, fábricas, máquinas, redes…— será un oficio de especialistas.

- El clima, nueva especie. La economía verde con conciencia planetaria de verdad y sus nuevos oficios: trazador de productos y servicios para controlar la huella de carbono. Agricultor vertical de cultivos hidropónicos en las urbes. Meteopolicía contra cualquier ecodelincuente que alterare parámetros climáticos para lucrarse.

Mientras llegan estos nuevos puestos y con este entorno como fondo nace el Instituto Tecnológico Telefónica, una apuesta por la Formación Profesional oficial, on line y de calidad. La primera promoción está a punto de iniciar su andadura en uno de los dos ciclos formativos de grado superior que se ofertan: Desarrollador de Aplicaciones Web (DAW) y Desarrollador de Aplicaciones Multiplataforma (DAM).

 
TRES MILLENNIALS CON EL PERFIL


Carmen Ledesma, 29 años. Estudió Humanidades y cursó un master en Gestión Cultural. Harta de eternizarse como becaria en varios puestos, se inscribió en el proyecto de formación Empleo Digital, de Fundación Telefónica. Apenas cinco meses después era una nueva profesional, desarrolladora web en lenguaje ruby on rails. ¿Una de sus cualidades más atractivas para el equipo de recursos humanos que la contrató? Estudió violín y ha tocado en orquesta. Eso acredita sensibilidad artística, pero también capacidad de trabajo en equipo y pensamiento matemático. “Es fundamental estar abiertos al cambio, para mí es más importante la actitud proactiva que la capacitación”, explica la programadora violinista.

Janire Paskua, de 27, era y es fotógrafa, videógrafa y diseñadora gráfica. Se quedó en paro y en Twitter encontró un anuncio de Empleo Digital. Seleccionada. Enseguida la fichó Thinking With You y ahora desarrolla un proyecto de buscadores de empleo. Para Janire el factor decisivo del modelo de formación es que promueve el carácter autodidacta para ganar confianza en uno mismo. “La inteligencia emocional potencia la capacidad profesional”.

Juan Rodríguez, 26 años, estudió y ejerció periodismo pero ahora desarrolla contenidos en la consultora enfocada en las habilidades y competencias para la formación del talento The Bold Choice. “Lo importante en las nuevas profesiones es motivar el cambio de mentalidad y las habilidades transversales, la educación práctica y el autoconocimiento para trabajar bien en red”. 



Artículo de Telefónica Educación Digital.



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