X
Uso de Cookies
EIS Digital utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la navegabilidad de nuestra página, su acceso y la personalización de nuestros contenidos. Si continúa accediendo a nuestra página, entendemos que nos otorga su consentimiento expreso para su uso. Puede obtener más información sobre las mismas y su configuración en nuestra Política de Cookies.

La industria conectada: hacia otro tipo de empleo, más técnico y global

El sector se dirige a su versión 4.0., que será más digital y robótica

REVISTA DE PRENSA • 12/03/2018

Desde la revolución industrial del siglo XVIII, el sector se ha desarrollado tanto que ya vamos por su cuarta versión. La Industria 4.0. es la del futuro, dicen los expertos. Y también añaden que hay que ir unos pasos por delante y empezar a adaptarse. Para que, como reza la expresión, no nos pille el toro, hay que ir preparando el mercado laboral español para un nuevo tipo de empleo que demandará una industria, según los adjetivos que se le atribuyen, inteligente, conectada, robotizada y digital.

Esta transformación ha hecho que la búsqueda de trabajadores se centre en «personas multidisciplinares, cualificadas en una, dos o incluso más ramas profesionales, y empezando a valorar la formación extra en idiomas debido a la globalización», afirma el director del Centro Integrado de Formación Profesional Tecnológico Industrial, Enrique Blanco. «Donde más se nota la nueva industria es en la rama de fabricación mecánica, ya que se ve la modificación de la preparación de este tipo de profesionales para adecuarse a la demanda del sector», añade.

La Industria 4.0. se basa en el «Internet de las Cosas», que se define como la conexión, vía digital, de los elementos que entran en juego en la cadena de produ-cción. Esto otorgará a las empresas poder controlarla mejor y conocerla más profundamente a través de la acumulación de datos. En este contexto, se reclamarán profesionales «formados en nuevas tecnologías, digitalización. Perfiles en los que no existe apenas desempleo, con amplia formación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Y también que estén relacionados con el ‘‘big data’’, la gestión de proyectos o la robótica», cuentan desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC).

Robotización

Ése es otro de los aspectos que incluirá la Industria 4.0, la robotización, aspecto en el que ha avanzado especialmente el segmento del automóvil. «La forma de fabricar coches evolucionará en los próximos años. De hecho, nunca ha dejado de hacerlo. Y las plantas españolas se han sabido adaptar siempre a estos cambios. El sector en España está intensificando de nuevo la compra de robots industriales, con más de 1.500 unidades nuevas cada año. El 55% de los robots que hay en España corresponden a la automoción, liderando el ranking del parque de robots sobre otros sectores productivos», afirman desde ANFAC.

La aplicación de la Inteligencia Artificial para aumentar los horarios y el ritmo de producción destruirá puestos de trabajo o, mejor dicho, los sustituirá. Pongamos el ejemplo de una explotación porcina. Los carniceros pasarán a ser máquinas, pero éstas necesitarán un cuidado constante para que cualquier fallo no obstaculice la producción, y en ese punto es donde aparecen los mecánicos y los ingenieros. Sin embargo, no es fácil encontrar profesionales que tengan las capacidades que exige la Industria 4.0. «Hay una ausencia de perfiles formados en nuevas tecnologías. Es necesario instruir para poder dominar la complejidad de los nuevos sistemas de visualización y operación», confirman en ANFAC. Y el nivel académico encargado de enseñar a los trabajadores industiales siempre ha sido (y seguirá siendo) la Formación Profesional. «Está claro que sus alumnos destacan en sectores donde se pide un plus en cuanto a versatilidad y manejo de nuevas tecnologías», dice Blanco.

El problema es que incorporar las herramientas necesarias a los centros supone una alta inversión que la mayoría no puede afrontar, por lo que se antoja fundamental el apoyo financiero de las primeras interesadas en la formación de estos profesionales, las empresas. «La rama industrial está en continuo avance tecnológico y el mantenerse en la cresta de la ola tecnológica es inviable sin una participación activa de las compañías suministradoras de la misma. Sin esta colaboración, el desembolso económico sería prácticamente inasumible por los centros educativos. Creo que falta una relación mayor de estas empresas y la administración en la manera de posibilitar hacerse con estas herramientas de una manera eficiente. De esta forma, ganaríamos todos», explica Blanco.

La aplicación de la tecnología a la industria es, evidentemente, algo práctico. Esto hace que la formación de los trabajadores de la Industria 4.0. deba ir enfocada a una combinación entre la teoría y la destreza. La educación orientada en ambos sentidos, la llamada Formación Profesional Dual, se ha convertido en una tendencia dentro de los alumnos que buscan una salida laboral en el sector industrial. Blanco confirma que «se están modificando las propuestas de formación a través de la FP Dual, en la que los estudiantes adquieren un nivel de competencias superior a la enseñanza estándar por la implicación directa por parte de la empresa en la adquisición de estas habilidades. Este es un tipo de estudios que cada vez demandan más los alumnos y que en los centros se trabaja para dar respuesta a la nueva situación de la Industria 4.0.».

Más preparados

Esta mejora de la Formación Profesional, que básicamente duplica los conocimientos que se adquieren y da más posibilidades de entrar en el mercado laboral, hallevado a que aumente el nivel de los estudiantes de FP que trabajarán en la industria. «El perfil del alumno está cambiando hacia otro mucho más preparado, incluso proceden de la Universidad. Un altísimo porcentaje, por ello, encuentra su contrato de trabajo en la misma empresa en que realiza las prácticas e, incluso, parte de ellos son contratados en otras empresas del mismo sector industrial», comenta Enrique Blanco.

Mientras nos vamos adaptando poco a poco a la Industria 4.0, los puestos más demandados en el panorama actual del sector están relacionados con el segmento eléctrico e inmobiliario, tal y como admite Blanco: «Hay una fuerte demanda en la rama eléctrica (tanto en baja como en alta tensión) y en la del mantenimiento de las instalaciones. También hay especialidades industriales en las que se da la paradoja de que no se llegan a cubrir los requerimientos de empleo, ya que la matrícula de alumnos es escasa debido a la crisis, como en la inmobiliaria. Ahora existe un repunte de peticiones por parte de este tipo de empresas, llegando incluso a contactar con alumnos titulados de una, dos y hasta tres promociones anteriores». La contratación industrial ha vuelto a subir y no hay que dejar escapar la ocasión.


Autor: Óscar Reyes en larazon.es el 05/03/2018.



Búsqueda por fechas
hasta

NOTICIAS MÁS LEIDAS
Noticia
¿Por qué en España nadie quiere ser profesor?
REVISTA DE PRENSA • 12/06/2018
El informe «Effective Teacher Policies: Insights from PISA» presentado ayer en Madrid por el padre del Informe PISA, Andreas Schleicher, hace una sesuda evaluación de la situación del profesorado y de su importante papel en las escuelas con más desventaja socioeconómica. El informe concluyó que para mejorar los resultados académicos y conseguir un sistema más equitativo los profesores más brillantes deben destinarse a los colegios más desfavorecidos. Pero aparte de este análisis, el estudio entrevistó a alumnos de 15 años para saber qué querían ser de mayores. Solo un 4,2 por ciento dijo que quería ser profesor. Destacan, sobre todo, las chicas (5,8 frente a 2,7 de los chicos), de origen no inmigrante y cuyos padres tienen educación superior. En España, el 5,6 por ciento de los estudiantes quiere enseñar y en este porcentaje se incluyen los adolescentes que no sacan buenos resultados en PISA. Lo mismo sucede en resto de países de la OCDE.
Noticia
Ya sé hablar inglés, ¿qué otro idioma puedo aprender?
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
Quien busque trabajo o intente mejorar en su carrera se habrá dado cuenta de una cosa: hablar inglés ya no es un factor diferenciador. Dominar la que se ha convertido en la lengua franca ha dejado de ser un extra que añadir al currículum para convertirse en algo que se da por hecho. Así, por ejemplo, una de cada tres ofertas de trabajo exige un idioma extranjero y en el 92% de los casos ese idioma es el inglés, según un estudio reciente de Adecco. Frente a esta homogeneización, ¿cómo se puede despuntar? Conocer un segundo idioma extranjero tiene cada vez más peso a la hora de diferenciarse en el competitivo mercado laboral. “Hablar otro idioma es un beneficio cognitivo e intelectual, pero también económico”, resume Roberto Cabezas, director de Career Services de la Universidad de Navarra (UNAV). “Te abre oportunidades tanto para responder a inquietudes intelectuales como para conseguir beneficios económicos”. En España, la importancia de aprender al menos un idioma ha calado.
Noticia
“Los jóvenes tienen mucho más poder del que creen”
REVISTA DE PRENSA • 13/07/2018
La distancia entre la etapa formativa y el mundo laboral es, para muchos de los jóvenes que se enfrentan al reto de conseguir su primer trabajo, un abismo. La tasa de paro juvenil, que en España se sitúa en el 36%, se suma a un mercado laboral cada vez más competitivo. Se pide conocimiento técnico, pero también habilidades personales, como saber comunicar o trabajar en equipo, además de mentalidad digital y una actitud de constante aprendizaje. En este escenario, ¿cómo dar los primeros pasos hacia ese primer trabajo que parece inalcanzable? La experta en liderazgo y talento Pilar Jericó, autora del blog de EL PAÍS Laboratorio de felicidad, señala el autoconocimiento como herramienta de trabajo: "Las empresas buscan gente autónoma, con iniciativa y capacidad de ilusionarse. Y eso pasa por conocernos: conocer nuestros juicios de valor, que son los más terribles, y conocer también nuestras emociones para que no seas tú quien te limites a ti mismo".
Noticia
En grupo se aprende más (y mejor)
REVISTA DE PRENSA • 20/07/2018
En una de las aulas de la escuela de negocios EAE, cuatro alumnos se reúnen cada semana para debatir. Los cuatro trabajan y a la vez estudian un máster de marketing online, pero desde hace tres meses dedican las tardes de los viernes a avanzar en su proyecto final, del que depende que finalmente consigan su título. Deben diseñar la estrategia digital de una pequeña empresa que fabrica chocolate y deben hacerlo en equipo, por lo que cada pequeño paso que dan es objeto de un intenso debate: ¿creamos un ecommerce o vendemos solo en Amazon? ¿A qué le dedicamos más presupuesto? ¿Y qué ingresos vamos a conseguir? Nadie manda y todos tienen que ponerse de acuerdo en las decisiones que el equipo tome. “Lo más difícil es aprender a ceder”, admite Álvaro Insausti, uno de los miembros del grupo, tras seis meses trabajando con los mismos compañeros.